20 junio 2011


Guelaguetza

Es una celebración que tiene lugar en la ciudad de Oaxaca de Juárez, capital del estado mexicano de Oaxaca. La Guelaguetza forma parte de los cultos populares a la Virgen del Carmen, razón por la que se celebra los dos lunes más cercanos a la festividad católica de esta advocación mariana (el 16 de julio). Otro nombre con que se conoce la Guelaguetza es el de Los lunes del Cerro, puesto que el corazón de la festividad es el cerro del Fortín, que domina el centro de la ciudad de Oaxaca. La palabra tiene origen zapoteco, y se supone que designa la acción de ofrendar, compartir o regalar.

En esta celebración participan grupos folklóricos de las siete regiones del estado, portando vistosos trajes que portan orgullosos.

La Guelaguetza se celebra cada año en los dos lunes después del 16 de julio, excepto cuando el primer lunes cae en 18 de julio, aniversario luctuoso de Benito Juárez. En ese caso, se posponen las celebraciones una semana y caen en 25 de julio y 1o de agosto (como ocurrió en 2005, aunque en dicho año no se respetó esta tradición, y se celebró el Lunes del Cerro el día 18)

ORIGENES

Los orígenes de la Guelaguetza se remontan a la época prehispánica, y están relacionados con el ellerro a la deidad del maíz. Según algunos investigadores, tiene lugar en la época de la conquista mexica del valle de Oaxaca, y de este modo estaría relacionado con Xilonen, la diosa del maíz tierno (o xilote, como se le llama en México). Para otros, es posible que los ritos zapotecos del culto a Pitao Cozobi (también dios del maíz) hayan sido el antecedente más antiguo. Los ritos del culto a la divinidad del maíz tierno en Mesoamérica exigían el sacrificio de una esclava adolescente, a la cual se vestía ritualmente con la indumentaria de la divinidad, y se le cortaba la cabeza. Según Alfonso Caso, este acto era una dramatización de la separación de la mazorca de maíz madura con respecto a la caña madre.  La Guelaguetza, la más importante costumbre del pueblo de Oaxaca, se deriva del vocablo zapoteca "guendaleza", que significa "ofrenda, presenta, cumplimiento", porque a partir de la Colonia se acostumbraba que los ricos hacendados españoles recibieran, de los indios que cultivaban sus tierras, el presente de las primicias cosechadas en los campos, a los cuales se les llamaba guelaguetza.

BANI STUI GULAL

Aunado a las fiestas de la Guelaguetza, se presentan otros espectáculos que tienen que ver con el origen de la máxima expresión del folklor oaxaqueño, uno de ellos es el BANI STUI GULAL que en el idioma Zapoteco significa "repetición de lo antiguo", que en el año 2010 cambio su nombre a Cacuya Uca Chique, pero que en este 2011 regresa a ser BANI STUI GULAL. Este espectáculo de gran diversidad en colorido y majestuosidad de tradición es totalmente gratuito y actualmente se presenta en la plaza de la danza los dos sábados anteriores a la gran fiesta de los Oaxaqueños La Guelaguetza.

Muestra como ha sido la evolución de lo que conocemos actualmente como los “Lunes del ellerro”, lo más espectacular de este gran ellerro de cultura y danzas, es la cantidad de bailarines que participan y se divide en cuatro épocas.

Época Prehispánica: en la que podemos admirar las danzas que realizaba el pueblo mexica en honor de la Diosa Centeotl (Diosa del Maíz Tierno), la danza de las vírgenes de las cuales seleccionaban a la doncella que sería sacrificada el cual era un gran honor para ella y que trascendía a su familia y la danza de los guerreros jóvenes.

Época de la Colonia: inicia con las danzas que seguían realizando los mexicas en honor a sus dioses hasta la conquista de los españoles. Después continúa con una procesión en honor a la virgen del Carmen y una especie de carnaval en la que participan las marmotas, las chinas de calenda, los “ellerros”, los “zancudos” de Zaachila y sobresale la participación de la “sierpe” que es una especie de serpiente gigante, acompañados por la música de la banda del estado.

Época del México Independiente: que consiste en un paseo en donde se admiran a las catrinas con sus grandes trajes, los charros, las chinas de calenda y todos los habitantes, en el que prueban los productos que ofrecen los vendedores de la región.

Época Contemporánea: en la que se admiran los principales trajes de cada una de las regiones, mientras se escucha un poema dedicado a Oaxaca. Este espectáculo finaliza como todas las fiestas del pueblo oaxaqueño, con la quema de los fuegos artificiales.

TRADICIÓN DE GUELAGUETZA

A pesar de lo que se pueda decir sobre los antecedentes indígenas de la Guelaguetza, la festividad, tal como se conoce en la actualidad, es producto del mestizaje entre la cultura indígena y la de los españoles, que llegaron a México en el siglo XVI.

La tradición de Guelaguetza define al pueblo Oaxaqueño, desde tiempos históricos hasta hoy. La palabra misma significa "intercambio recíproco de regalos y servicios" y se refiere a las relaciones recíprocas que une a la gente. Estas relaciones sirven para crear una red de cooperación entre familias individuales y hasta entre pueblos y municipios.

Según el Archivo Estatal de Oaxaca la celebración fue inventada con motivo del centenario del natalicio de Benito Juárez, con el tiempo la organización de la festividad ha dado lugar a críticas por corrupción, discriminación y tráfico de influencias, dado que según la Secretaría de Turismo durante los día que se presenta la Guelaguetza ocurre la mayor derrama económica por turismo en Oaxaca.

13 junio 2011

TLACOPAN


Tacuba originalmente denominado Tlacopan, significa "Planta florida sobre tierra llana" en el idioma náhuatl.

Actualmente se conoce a "Tacuba" como una colonia ubicada en la Delegación Miguel Hidalgo y Azcapotzalco en la Ciudad de México, péro fue uno de los señoríos mesoamericanos importantes que se establecieron en la ribera poniente del Valle de México.

HISTORIA

Asentado en las tierras fértiles de la entonces ribera occidental del Lago de Texcoco, se encontraba el Señorío de Tlacopan. Fundado por Tlacomatzin, estaba sometido al Señorío Tepaneca en Azcapotzalco, el mayor y más estable hasta el momento, Señorío de la Meseta Central. Para derrocar a Azcapotzalco, Tlacopan se alió con los Señoríos de Tenochtitlan y Texcoco en la Triple Alianza, en el año de 1434 d.C. La Triple Alianza derrocó a Azcapotzalco, y a Tlacopan le correspondió una quinta parte de la tributación total de los pueblos conquistados.

Posteriormente, de entre estos tres señoríos, se destacó militar y políticamente el de los Mexicas en Tenochtitlan, que terminó imponiéndose sobre sus dos aliados. Tlacopan siendo más pequeño que Texcoco, cedió más rápidamente ante la voluntad mexica, mientras que Texcoco, encabezado por líderes cosmopolitas, mantuvo con relativamente mayor éxito su autonomía de las casas gobernantes en Tenochtitlán.

Durante los 100 años que siguieron al derrocamiento de Azcapotzalco y terminaron con la Conquista Española, el imperio centrado en México Tenochtitlan desarrolló una serie de obras hidraúlicas y arquitectónicas que cambiaría la vista de los pobladores de Tlacopan. Una de las cuatro calzadas que conectaban el islote de México-Tenochtitlán con las orillas de lago era precisamente la Calzada México Tacuba, que prácticamente sigue el mismo trazo hasta nuestros días, partiendo del Zócalo de la Ciudad de México (Plaza de la Constitución) y llegando a Tacuba. En su recorrido toma los nombres de Avenida Hidalgo, Puente de Alvarado, Rivera de San Cosme y Calzada México Tacuba (coloquialmente conocida como Tacuba).

En pleno territorio de Tlacopan, hoy cerca del cruce las avenidas México-Tacuba y Mariano Escobedo, se encuentra aún un viejo árbol ahuehuete, bien conocido como el Árbol de la Noche Triste. Se dice que éste es el sitio donde el Conquistador Hernán Cortés se lamentó de su primera derrota ante el Imperio Mexica, un 30 de Junio en 1520. En el intento de retirada, el ejército de Cortés no encontró más que el estrecho camino de la calzada rodeado de las aguas del lago. Cuando Cortés arremetió en contra de México Tenochtitlán uno de los primeros detalles que aseguro fue allanar y desecar camino en caso de una segunda eventualidad, se derrumbaron construcciones y se arrojaron los escombros sobre las acequias. El nuevo terreno sólido fue sólo el inicio de otro largo período de cambios que sufriría el paisaje del pueblo de Tlacopan.

La concepción de la política prehispánica cambió hasta la conquista de México por Hernán Cortés en 1521. Sin embargo, dado el sistema de alianzas que siguió Hernán Cortés, algunos de estos cambios se establecieron paulatinamente. Primero, Tacuba fue otorgada como encomienda a Isabel Moctezuma, hija de Moctezuma Xocoyotzin, por el propio Cortés. Posteriormente, en sus alrededores se fundan una serie de haciendas como la Hacienda Pensil , la Hacienda de San Antonio San Antonio Clavería y La Hacienda de los Morales. Para las personas oriundas de la Ciudad de México todos estos son nombres familiares; por citar algunos ejemplos bien conocidos hoy en día son la gran Colonia Pensil y el restaurante La Hacienda de los Morales, uno de los más caprichosos representantes de la comida mexicana.

Regresando al orden histórico, la orden de los franciscanos funda la actual parroquia y convento de San Gabriel, hoy en día la principal parroquia católica en la zona. Tiempo después se establece el convento carmelita de San Joaquín. El desarrollo de Tacuba en los siglos posteriores hasta iniciones del siglo XIX estuvo irónicamente íntimamente ligado con la población de Azcapotzalco. Hacia finales de este siglo se ve surgir suburbios campestres, que después evolucionarían en las grandes colonias el día de hoy, tal es el caso de Popotla, Casco de Santo Tomás y San Álvaro. Todas estas conservan estructuras del siglo XIX y principos del siglo XX, así como algunas de las primeras villas campestres.

Hoy en día, con una Calzada México-Tacuba de claramente mayor tamaño, Tacuba es una de las grandes colonias, dentro de la Delegación Miguel Hidalgo, en una de las más grandes ciudades del mundo. La familiaridad de nombre de Tacuba se debe en parte a su tamaño, y en parte para todos los citadinos que nunca habían pisado el lugar, por ser el destino original de la segunda línea del sistema de transporte colectivo Metro.

Siendo una lugar de tal tamaño y delimitación tan difusa, es natural tener una visión dividida en cuanto a su estado actual. No puede evitarse ver el deterioro de algunos de los monumentos históricos ante el ambulantaje o comercio informal en la ciudad. En otros casos más alentadores tales como la Hacienda de los Morales, el carácter pintoresco de los días de antaño ha encontrado una manera de sobrevivir.